30.4.16

Ah Ah Ja

Sócrates, según consta en el Gorgias (493 AC, Platón), asociaba Sôma (cuerpo) a Sêma (tumba).
A veces pienso que el hecho de que el espíritu contenga la belleza superior, no necesariamente implica que en cuerpo siempre resida la fealdad... me voy a exprimir un jugo de naranja y vengo...

25.4.16

3 apuntes que encontré

Lo dice el título del post, me encontré 3 apuntes sueltos en un .doc que tenía por ahí en un pen drive. La verdad que no tengo ganas de desarrollar ninguno de los apuntes en cuestión y porque me conozco es que sé que estas eran cosas que tarde o temprano pensaba publicar en la idioteca. Van los apuntes, en bruto, como estaban, como soy.


1) hablar del logocentrismo derridiano, un completo trastorno narcicista, casi lo mismo que el falocentrismo, creer que todo lo podemos representar es algo así como dar por sentado que todo lo podemos someter al influjo de nuestro pene.



2) a desarrollar...
* apología de la aleatoriedad
* elogio del ruido
* argumentos para la existencia de los errores
* el glitch como perfección



3) voy a poner un diario
y ya sé cómo rellenarlo
en las parte donde no tenga publicidad
¡podríamos poner noticias!



21.4.16

Saber conversar

Un sueño convencional, un metasueño, sueño dentro del sueño, parasueño, cosmos de ensoñación, un pensamiento que piensa pensar, ah, claro... todo fue un sueño, qué vívido, se me abre el cráneo, trepanación mística y al despertar veo que no, que nada que ver lo que vi, que el día no se había ido a ningún lado, soñé que no eras un sueño, momentáneamente pude olvidar que sigo equivocando mi camino, que sigo con ese hábito horrible de respirar mucho. Quizá mi propio soñar sea el fin de mi sueño, como eso de que buscar es el único fin de mi búsqueda. Llego al ascensor y le converso. Le pido que me lleve al piso X y me ignora, él no sabe conversar, sabe obedecer... apreto un botón que me deposita en el piso X. Bajo del ascensor, siempre hay una brisita en el piso X, como un fresco falso. Me encuentro con la persona que amo, pero algo no es real, no está acá, apreto varios botones y me ignora, lo olvidé, ella no sabe obedecer, sabe conversar, qué bueno...

16.4.16

Deformografía

Conforme la revolución industrial hizo su trabajo, modificando la demografía de cada nación, para luego modificar la demografía mundial; fuimos poco a poco asistiendo impávidos a este mundo desentonado, fuera de lugar. Un mundo sin equilibrio, no sólo económica sino demográficamente, en el cual tenemos datos estadísticos como los que aparecen en este blog, que nos dejan pensando durante 4 o 5 minutos: lo máximo que nos puede dejar pensando un blog, seguramente. Los mapas que aprarecen acá son idénticos a lo que sucede en el país donde nací, Uruguay.
Al ver cosas así entendemos que el mundo es una mierda, pero que no deberíamos decirlo tan irresponsablemente, como si no formásemos parte de él.

Canadá, la mitad vive en las zonas rojas

Brasil, la mitad vive en las zonas rojas

EEUU, 1% vive en las zonas celestes

Mundo partido al medio, 50% de la población en cada color

10.4.16

Acoples

Se puede decir que desconozco este sitio. Si bien paro acá seguido, cada día prácticamente, en este instante la sensación de ausencia es tal que podemos denominarla como otredad. No puedo evitar sentirme como el silencio puede hacerlo. Pero un silencio en perspectiva, algo que siempre estuvo y recién hoy vi (?). Desprendo un trozo de ausencia que resopla sobre las uñas desparramadas en el mar en forma de rocas, salpicadas por la orilla, sobrando tras la marea que todo lo erosiona, como la memoria misma. Extraigo la parte de ausencia y éter malforme, los vidrios del vaso roto, el eco y la sombra, la proyección de algo (¿qué mierda es un vacío sino, después de todo?), analizo el trozo de algo ausente, lo palpo y degusto mientras lo manipulo con delicadeza, como el vacío debe ser manipulado, lo huelo y jugueteo con él, experimento para luego lanzarlo al mar, que en realidad es un río, su desembocadura. El coso sin nombre, imbricado con el aire a punto tal de ser una sola cosa, no tiene forma ni tamaño y se cae, cae y luego vuelve a mis manos, pero no me lo compares con un boomerang, esto es algo más sofisticado. Para empezar por el hecho de que cayó sin caer, cató porque yo lo dije, solamente por eso, y volvió también porque yo lo dije. Y nunca salió de mis manos, en las que tampoco estuvo ni dejó de estar, hablamos de ausencia, veleidad rampante de nombrar algo que no podemos entender o mensurar, algo que no está pero está: es nombrado. Ausencia de qué, bueno, bien, veamos, el infinito cabe en esta ausencia. Ya sabés… cualquier cosa comparada con el infinito por enorme que sea es diminuta, insignificante, porque el infinito es eso, el gesto de tu maxilar superior al sonreír porque viste a tu amiga asustarse, el infinito, la ausencia y el pseudo poetrastro cursi: todos entramos ahí, en ese gesto ¿y cómo te las arreglás para hacerlo de todos modos a pesar de que guardás todo eso y más (porque el infinito lo incluye a eso pero incluye más cosas…)? bueno, te las ingenias porque no lo sabés, al igual que este fragmento de ausencia que cae sin caer, yo a vos sólo sé nombrarte. comienzo a intuír que la ausencia tiene mucho de vos, de tu voz, hay que jugar con las palabras, escribir es eso, un juego, como limpiar un arma, se te puede escapar un tiro o la podés dejar como un espejo en el que verte, o las dos cosas, o ninguna, o podés tomar mate toda la tarde o perder el tiempo para validar que existía un poco, vos no, me refiero a algo general, se escribe para morir en ese momento y nacer al terminar, casi como vos al leer esta masa informe de palabras que no tengo puta idea adónde van. Te proyectás y permanecés, como la ausencia siempre retumbaste, una vuelta, un eco, una transitoriedad que se sucede. A la otra punta, en una línea constante en la que lo único estable es la inestabilidad insensata que me profana la soledad y es ausencia inminenete. Estuviste siempre, yo sólo debía saberlo, como vos y tu gesto, como esa canción hermosa que te va a dejar de rodillas ante tus sentidosm esa música que hasta jurás poder oler, desborde del sentido, paroxismo sinestésico, tu voz, de nuevo el poeta cursi me traiciona.

Un ahora que es antes transcurrido y después no narrado. Una semántica panteísta metida en un párpadeo precio a dormir, en tu último parpadeo de ayer, o de hoy, quién sabe qué son los días, qué línea divisoria más estúpida. Mi agenda no divide en días, divide sensaciones, fraudes de mi piel y visceras, llanto, lo único realmente genuino, la barra de hielo en mi frente derritiéndose. A todo esto mis pies siguen enterrados en esta árena, e insisto con que todo esto se siente diferente, ausente, impropio.

5.4.16

no le puedo poner título a esto



cursi

no te soñé. de qué sirve entonces soñar. enterrar mi cabeza. almohada de rocas. oler que no estás ni está tu olor a pucho. hoy, antes de dormir fumé sólo para apestar a tabaco y sentir tu olor. dormir en el error de la ley física que te indica lejos.

interfase

¿sobre qué puede haber una real discusión? escandir las representaciones es un camino; la representación es la cosa que ser explicada, y no el poder.

del efecto de sinceridad

backstage. errores programados. filiacionismo por el ready made. las cosas que exponen al medio que las trasmite, dejándolo en evidencia; la marioneta en la que vemos los hilos, parecen honestas esas cosas. pueden incluso serlo (como pueden no serlo), pero lo que parece improvisado o en evidencia de su artificio, aparenta sinceridad. la mimesis y el falso reflejo, el efecto de realidad, el efecto de espontaneidad. deslizamiento desde la condición honesta de algo que se ruboriza al realizar el contenido del mensaje. es el borde de nuestra episteme, el desborde de lo improvisado, creer cosa propia lo que sólo es una manifestación sostenida de un algo indefinido, creer ciegamente en lo que no aún sabemos negar.
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